31 enero 2022

EL POBLADO DE SAMANCOS

El poblado de SAMANGOS se encontraba a unos 3 kilómetros de Grisel.

Los primeros documentos que se tienen de la población son del siglo XII (con Pedro Atares como propietario, recordar Pedro Atares (nace alrededor de 1083 Borja, fallece en 1151 Borja) fue el fundador del Monasterio de Veruela, noble de la familia real de Aragón, su madre fue Teresa Cajal (hermana de Fortún Garcés Cajal que fue un hombre de los más ricos y poderosos del Reinó de Aragón, llegando a ser mayordomo de Alfonso I el batallador).

ermita de Samangos antes de restauración del año 2009/2010

ermita de Samangos después de restauración del año 2009/2010


Los siguientes datos ya del siglo XIV nos indican que el poblado pertenecía a Teresa García de Loriz casada con Jordán Pérez de Urries (gobernador de Aragón). La familia destacada de los Pérez-Calvillo de la que Don Pedro Pérez Calvillo fue obispo de Tarazona durante 37 años desde 1354 a 1391; compra al anterior propietario Teresa García de Loriz varias propiedades en Tarazona y alrededores, así como los lugares de Cunchillos y Samangos. El sobrino del obispo Pérez Calvillo firma un acuerdo con el Cabildo de la Catedral de Tarazona para cambiar unos terrenos que poseían en Cunchillos por el señorío de Samangos, este documento notarial data del 17/08/1376.

El Cabildo de la Catedral de Tarazona ya era propietario de Grisel desde el año 1351, por lo cual la historia de ambos pueblos (Grisel y Samangos) fue paralela, hasta la desaparición de Samangos pasando estas tierras al potestad de Grisel.

También se asegura que el lugar de Samangos se encontraba habitado muchos años antes, pues en una elevación cercana se pueden ver unos restos de un torreón o castillo. El torreón de origen musulmán y ubicado en tierras fronterizas seria usado en las innumerables batallas durante la edad media y así también en la Guerra de los dos Pedros, conflicto entre castellanos y aragoneses (1357 / 1369).

Los moros o mudéjares que vivieron tanto en Grisel como en Samangos lo hicieron antes de la conquista del rey aragonés Alfonso I “el batallador” la cual fue hacia el año 1119. El rey aragonés a su vez otorga un FUERO que se extiende a pueblos vecinos, permitiendo quedarse en los pueblos a los moros que quisieran, manteniendo sus costumbres y prácticas religiosas tributando por ello con un impuesto especial.

Junto a la tradicional actividad agrícola y ganadera, los pocos vecinos de Samangos se ocupaban de oficios como la tejería y la alfarería; de ahí que todavía pueden verse cantidad de estos restos en los entornos de la ermita.

En el FOGAJE de 1495 (censo del Reino de Aragón) ordenado por el rey Fernando El Católico para el cobro de los impuestos, Samangos no aparece mencionado como núcleo independiente y a la largo del siglo XVI. Los propietarios como ya dijimos que era el Cabildo de Tarazona, mandan y ordenan en varias ocasiones que los vecinos de Samangos vuelvan a sus respectivas haciendas de QUIÑON (porción de tierra de cultivo repartida en usufructo entre los vecinos de un pueblo por un período determinado) a vivir en sus respectivos lugares. Tras inútiles llamamientos por parte del cabildo para que Samangos vuelva a ser habitado; a comienzos del siglo XVII los concejos de Grisel y Samangos en el año 1605 aparecen fusionados en una sola ordenación.

Un hecho definitivo para el total abandono de Samangos fue la expulsión de los moriscos en 1610.

En 1526 los musulmanes que habitaban en España fueron obligados a ser bautizados y convertirse al cristianismo, recibiendo el nombre de moriscos.

Después de ésta, más forzada que real, conversión, fueron perseguidos por la Santa Inquisición y tras varias rebeliones, el rey Felipe III ordenó su expulsión en 1609.

En el QUINQUE LIBRIS (los "quinque libri"; son libros gestionados y dispuestos por la iglesia que recogen los actos sacramentales más importantes en la vida de un cristiano: bautismo, comunión, confirmación, matrimonio y defunción). En el volumen II, de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Grisel una sucinta nota nos da fe de esta expulsión:

“Los moriscos de los lugares de Grisel y Samangos salieron de España por mandato del rey don Phelippe terçero de Castilla y segundo de Aragón en compañía de los moriscos de Santa Cruz y Cunchillos, a diez y seys días del mes de agosto, de lunes de San Roque, año de la encarnación de Nuestro Señor Jesucristo mil seyscientos y diez, siendo obispo de Taraçona el muy religioso y sierbo de Dios don fray Diego de Yepes, y vicario de los dichos lugares mossen Juan Baztan y Varreneche. Poblase el lugar de Grisel después de la expulsión de dichos moriscos el mesmo año. Sea todo a honra y alabanza de Nuestro Señor Jesucristo y la Virgen Maria, por siempre jamás. Amen”.

Según el censo que se realiza por la expulsión de los moriscos, de Samangos salen el 16 agosto del 1610 hacia el destierro unos 40 moriscos los cuales habitaban en 8 casas; después de ello el poblado queda totalmente deshabitado.

Después de varios años de negociación, en el año 1617 el cabildo de Tarazona (propietario de las tierras) logra repartir varios lotes de tierra de la zona; a Samangos llegan tan solo 5 familias (la mitad que con los moriscos) lo cual complico la viabilidad como poblado independiente.

A partir de entonces pocas veces se encuentra o menciona al poblado de Samangos en archivos del cabildo, salvo que en el año 1612 el cabildo cede unas tierras para que en un solar levanten una ERMITA donde rezar las oraciones. También hay unas anotaciones y es nombrado el poblado de Samangos por el cabildo en diciembre de 1715, por consecuencia de que unos vasallos de Grisel y sin permiso del cabildo, habían quitado y robado distintos materiales en las casas. Agravando con ello más la situación para que las casas fueran poco a poco abandonadas. Ello propago a que en un tiempo indeterminado del siglo XVII las tierras de Samangos fueran anexionadas a Grisel.

Hoy en día el único vestigio y huella que queda de poblado de Samangos es su ERMITA; donde cada 23 de Abril llegan en procesión habitantes o allegados de Grisel para recordar una tradición inmemorial, la vuelta de los moriscos que habitaban Samangos desde Grisel hacia finales del siglo XVI.

La ermita la cual no se sabe con seguridad su construcción, es un modesto edificio de ladrillo tapial; lo que si hay datos es que fue restaurada con aportaciones de los vecinos de Grisel en el año 1977. La pésima calidad de su estructura y de la cubierta del tejado dio paso a que su estado fuese empeorando con el tiempo, por lo cual Ayuntamiento de Grisel y Diputación de Zaragoza procedieron a una restauración más seria y acorde con los materiales actuales entre los años 2009 y 2010.



La localidad de Grisel, como cada 23 de abril, volvió a recordar la expulsión de los moriscos del pueblo a principios del siglo XVII. Con el almuerzo en la ermita de Samangos, las procesiones tradicionales, las cortesías de las banderas y el dance del paloteao, culminaron las XXII Jornadas Culturales San Jorge organizadas por la asociación La Diezma y el Ayuntamiento griselero.


"Las Cortesías' de Grisel" Fiesta de Interés Turístico en Aragón
Así se publicó este martes en el Boletín Oficial de Aragón que reconoce la singularidad de este festejo que tiene lugar cada 23 de abril.


lunes 16 de agosto se cumplían cuatrocientos años de la expulsión de los moriscos de Grisel y del extinto poblado vecino de Samangos. Por este motivo, la localidad celebró esta feria en la que no faltó el mercado medieval o las representaciones teatrales, además de una introducción histórica.

22 enero 2022

MONUMENTO MEGALÍTICO AL SUR DE ESPAÑA CON 5.000 AÑOS

noticia 19.01.2022

EL STONEHENGE ESPAÑOL.

Stonehenge es un monumento megalítico tipo crómlech, además de otros elementos como hoyos, fosos, montículos, etc., construido entre el final del Neolítico y principios de la Edad del Bronce. 
Por otra parte la definición de crómlech es: Monumento megalítico formado por una serie de menhires que cierran un espacio de terreno de figura elíptica o circular.



Hallan en el pueblo Cumbres Mayores (Huelva) monumentos megalíticos con mas de 5.000 años de antigüedad.

clip abajo ver noticia del tema en Televisión Canal Sur

El hallazgo, localizado en "uno de los pueblos más mágicos de España", está formado por 34 menhires, de los que 32 contienen grabados de distintos tipos.
Situado al norte de la provincia de Huelva, en la frontera con Extremadura, se encuentra el pueblo Cumbres Mayores. 
Desde hace un tiempo es conocido como uno de los pueblos más mágicos de España y ostenta otros títulos como el 'Pueblo con sabor' y 'Paisaje de interés cultural'.
Con tantos atractivos turísticos, no es de extrañar que pronto se le añada alguna nueva denominación, pues recientemente acaban de descubrir un tesoro prehistórico en su castillo medieval. 
Se trata de un monumento megalítico tipo crómlech, como el enigmático monumento inglés Stonehenge relacionado con el mago Berlín.

Timoteo Álvarez el arqueólogo responsable de la excavación, en unas declaraciones a una cadena de televisión local ha comentado que actualmente en Andalucía no hay ningún crómlech que pueda ser visitable ni tan siquiera como lo estamos viendo. 

Según explican los arqueólogos que han realizado las primeras excavaciones, el patio de armas del castillo fortaleza Sancho IV, datado del siglo XIII, podría albergar uno de los yacimientos prehistóricos documentados más importantes de Andalucía. 
En total, se han encontrado 34 menhires (de entre el 5.000 y el 3.000 a. C.) de los que 32 contienen grabados de distintos tipos: desde escenas de pastoreo hasta un ídolo calcolítico (un tipo de escultura cilíndrica antropomorfa).
 

Por sus características se trata de un descubrimiento de incalculable valor. "Para Cumbres Mayores, el hecho de que se haya producido este tipo de hallazgo es muy importante, porque va a ser un revulsivo para el turismo en nuestra localidad", dice la alcaldesa de Cumbres Mayores, Gema Castaño. 
De hecho, ya se empieza a notar la afluencia de visitantes en las calles de su municipio, que no alcanza ni los 2.000 habitantes.



21 enero 2022

CASCOS VIKINGOS CON CUERNOS

Arqueólogos sugieren que los cascos «vikingos» con cuernos podrían pertenecer en realidad a otra civilización.


La nueva investigación confirmó que los cascos de Viksø se depositaron en la ciénaga en torno al año 900 a.C. (hace casi 3.000 años), muchos siglos antes de que los vikingos dominaran la región.

Furiosas conquistas, barbas largas, barcos con cabeza de dragón y la presencia perenne del dios Odín. Además de estas ideas, el imaginario popular relaciona a la civilización vikinga con sus clásicos cascos con cuernos. Dicha idea podría sufrir un vuelco con nuevas teorías que afirman que este equipamiento podría pertenecer a otra cultura.

En 1942, un trabajador que cortaba turba en una ciénaga cercana a la ciudad de Viksø (o Veksø) en el este de Dinamarca, a pocos kilómetros al noroeste de Copenhague, la capital danesa, descubrió unos cascos con «ojos» y «picos» fabricados con bronce.

El hallazgo sugirió a algunos arqueólogos que los artefactos se fabricaron en la Edad de Bronce nórdica (entre 1750 a.C. y 500 a.C.), sin embargo, nunca se había determinado una fecha exacta.

Los investigadores creen que Brøns Mose, el lugar donde se hallaron los cascos, pudo ser una zona pantanosa en la Edad del Bronce y formar parte del Løge Sø. Al excavar la fosa, también se encontraron los restos de una losa de madera sobre la que parecía descansar uno de los cascos.
Lo anterior hace creer que los yelmos fueron arrojados al pantano como exvotos u ofrendas.

Un estudio para cambiar el curso de la historia.
De manera reciente, un grupo de investigadores liderados por Helle Vandkilde, arqueóloga de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), inició una investigación de estos cascos con cuernos para conocer la fecha de su origen. Para ello, usaron métodos de radiocarbono para datar un tapón de alquitrán de abedul en uno de los cuernos.

Todo ello inició en 2019 cuando uno de los colegas de Vandkilde descubrió el alquitrán de abedul en uno de los cuernos cuando tomaba nuevas fotografías de los cascos en el Museo Nacional de Dinamarca.


La nueva investigación confirmó que los cascos se depositaron en la ciénaga en torno al año 900 a.C. (hace casi 3.000 años), muchos siglos antes de que los vikingos o los nórdicos dominaran la región. Por lo tanto, queda descartado que esta cultura pueda ser dueña de estos objetos.


inscripción que recuerda el lugar donde se descubrieron los yelmos en 1942.

Durante muchos años, en la cultura popular, la gente asoció los cascos de viksø con los vikingos, dijo Helle Vandkilde.
Pero en realidad, no tiene sentido. El tema de los cuernos es de la edad de bronce y se remonta al antiguo oriente próximo.
La tipología es a menudo un buen primer paso, cronológicamente hablando, pero es muy importante cuando podemos tener fechas absolutas, como podemos con el carbono 14, dijo Vandkilde.
Ahora sabemos, con esta nueva fecha, que los cascos fueron depositados en la ciénaga, quizá por alguien de pie sobre una plataforma de madera, alrededor del año 900 a.c.


Significado de los cascos: 
Los cascos de Viksø también sobresalen por su diseño: unos símbolos que representan los ojos y el pico de un ave. Los expertos sospechan que los cuernos tal vez estaban adornados con plumaje, alquitrán de abedul, y que cada casco tuviera una crin de caballo.

Tanto los cuernos de toro como el ave de presa podrían ser símbolos del sol, ya que en otras partes de Europa, como la isla mediterránea de Cerdeña y en el suroeste de Iberia, se ha encontrado iconografía similar. «No se trata de una coincidencia, sino de una conexión», afirma Vandkilde.

Ambos yelmos están hechos de bronce y un alto contenido de estaño. Se asemejan a los cascos de la Cultura de los Campos de Urnas encontrados en otros lugares de Europa entre el Danubio y el Báltico, e incluso en la Península Ibérica.


Fotografía: Museo Nacional de Dinamarca.


Algunos expertos sugieren que los cascos pudieron ser importados de la península Itálica, pues la forma de los cuernos recuerda a los uros (Bos primigenius). Otros posibles orígenes apuntan a Europa Central o el norte de Alemania.
No hay pruebas de que los cascos de Viksø se utilizaran para la guerra sino como símbolos de autoridad por parte de algunos líderes.

Y esos líderes debieron utilizar las creencias religiosas y los rasgos innovadores, como los cuernos, para fomentar su poder, afirma Vandkilde.
Como ya se ha dicho, ambos yelmos datan de la Edad del Bronce (entre los años 1000 y 800 a.C.). Hay que recordar que los cascos de guerra de esta época estaban equipados con protectores nasales, pero en el caso de estos no presentan nada de ello. Por lo tanto queda descartado que se usaran para combatir.
¿De dónde viene entonces la idea de que los vikingos usaban cascos con cuernos?
El único casco que se ha datado de la época vikinga fue descubierto en 1943 en la granja de Gjermundbu (Noruega). Se trata de un artefacto del siglo X que tiene un gorro de hierro redondeado, y una protección alrededor de los ojos y la nariz. Y no tiene cuernos.
Quizás los responsables de popularizar la idea de los cascos vikingos con cuernos sean August Malmström, un artista sueco del siglo XIX que hizo varias representaciones de esta civilización en sus pinturas con la imagen que hoy es tan popular.

El mensajero del rey Aella ante los hijos de Ragnar Lodbrok, de August Malmström (1857)

Por otro lado, cuando el compositor Richard Wagner puso en escena su ópera El anillo del nibelungo en la década de 1870, Carl Emil Doepler, diseñador de vestuario, creó cascos con cuernos para los personajes vikingos. 
De esa manera nació un estereotipo que perdura hasta nuestros días.
Malmström, Doepler y otros artistas quizás se inspiraron en los descubrimientos de antiguos cascos con cuernos en el siglo XIX, que luego resultaron ser anteriores a los vikingos. 
También es posible que las antiguas crónicas de griegos y romanos hayan servido de inspiración, ya que éstos describían a los nórdicos con cascos adornados con cuernos, alas y astas.









14 enero 2022

ABEJAS ABEJARES COLMENAS

Abejas; trabajo en equipo, eficiencia...hay tanto para aprender de ellas. 

Una tradición popular cuenta que un día, las abejas se reunieron y fueron a pedirle a Dios que les concediera una casa de oro como recompensa a los servicios que ellas le prestaban fabricando la cera, que luego servía para elaborar las velas que los fieles le ofrecían para iluminar los altares. 
Como castigo ante tal exigencia, Dios les dijo: 
vuestra casa no será ni de oro ni de plata, sino de excremento de vaca. 
Por ello el recubrimiento del cuerpo de caña de las arnas siempre se ha hecho con güeña de vaca.


No es digno de saborear la miel aquel quien se aleja de la colmena por miedo a las picaduras de las abejas. Willian Shakespeare. 


lo que es útil para la colmena no es util para la abeja. Marco Aurelio.

DOCUMENTALES DE EUGENIO MONESMA 

CONFECCION DE COLMENA ANTIGUA DE CARRIZO 


Miel y cera en arnas de caña. Cultivo tradicional de las abejas

Miel y cera. Elaboración artesanal con colmenas en troncos de árbol


POST CREADO DESPUES DE VER ESTOS GRANDES EJEMPLARES DE QUEJIGOS EN LA RUTA QUE HICIMOS CON LOS AMIGOS DEL MONCAYO DE AGREDA EL DÍA 23 OCTUBR...